Si sientes que tu memoria no es la de antes, que te cuesta concentrarte o que el ‘cerebro nublado’ es tu estado normal, posiblemente estás entre el 68% de colombianos con déficit crónico de Omega 3.
El cerebro que comes
El DHA es el componente estructural principal de las membranas neuronales. Cada neurona está literalmente envuelta en grasa. Sin suficiente DHA, la comunicación entre neuronas se vuelve lenta e ineficiente. Es como intentar transmitir una señal WiFi a través de un cable deteriorado.
Qué dice la investigación
Un metáanálisis de 2021 en Nutrients analizó 19 estudios controlados: la suplementación con Omega 3 mejora significativamente la memoria de trabajo, la velocidad de procesamiento y la atención sostenida en adultos. Los efectos son más pronunciados en personas con déficit previo y en mujeres en edad fértil.
Cuándo esperar resultados
Las membranas celulares del cerebro se renuevan lentamente. Los primeros cambios cognitivos notables aparecen a las 6–8 semanas de suplementación consistente con al menos 1g de EPA+DHA/día. Para potenciar el efecto: elimina aceites vegetales refinados que compiten con el Omega 3.